De todos los elementos que ocupan el limitado espacio en nuestra mochila de peregrino, el saco o bolsa de dormir es, muy probablemente, el más voluminoso y más pesado de todos.
Optimizar este item puede resultar en un ahorro sustancial de peso y volumen, y puede hacer que nuestro camino sea más fácil.
Existen muchos peregrinos que, en verano, optan por llevar una sábana, en vez de un saco, que puede ser una alternativa más liviana y menos voluminosa, aunque no siempre.
En este video les voy a contar mi experiencia haciendo un camino largo con sábana; si valió la pena o no y que aprendí de las experiencia.
